Cómo aprovechar Instagram Stories en tu marketing (diez años después)

Instagram Stories nació copiando a Snapchat y le ganó. Qué aprendimos en una década de historias de 24 horas y cómo usarlas hoy para vender, no solo para aparecer.

·

Portada: cómo aprovechar Instagram Stories en tu marketing

En 2016 escribí que Instagram le había copiado las historias a Snapchat, que Snapchat a su vez había copiado cosas de Facebook y que, más allá del pleito, lo importante era aprovecharlo. Tenía razón en lo último. Lo que no imaginé es lo bien que le iba a salir la copia a Instagram.

La versión corta: las Stories dejaron de ser novedad y se volvieron infraestructura. Sirven menos para ser descubierto (para eso están los Reels) y más para mantener cerca a quien ya te sigue: recordatorios, detrás de cámaras, preguntas y, sobre todo, conversaciones por mensaje directo.

Lo que pasó con las Stories

Cuando escribí la primera versión, Instagram Stories presumía unos cientos de millones de usuarios. Para 2019 ya había rebasado los 500 millones de usuarios diarios, más que todo Snapchat junto. Después Meta dejó de reportar la cifra por separado, que en el idioma de las empresas suele significar «ya es tan grande que no hace falta presumirla».

Y luego llegaron los Reels, que se llevaron el protagonismo del descubrimiento. Hoy, si alguien nuevo te encuentra en Instagram, lo más probable es que haya sido por un Reel. Si alguien que ya te sigue se acuerda de ti esta semana, probablemente fue por una Story.

Para qué sirven hoy

1. Mantener la relación. Las Stories las ve sobre todo tu audiencia actual. Son tu canal para estar presente sin saturar el feed.

2. Abrir conversaciones. Encuestas, preguntas y stickers de reacción generan respuestas por mensaje directo. Y una conversación por DM vale más que diez likes, porque ahí es donde alguien pregunta precio.

3. Mostrar el detrás de cámaras. El proceso, el equipo, el error de la semana. Las Stories perdonan la producción casera; de hecho, la prefieren.

4. Empujar acciones concretas. Enlaces a tu sitio, recordatorios de un evento, cuenta regresiva para un lanzamiento.

5. Guardar lo importante. Las historias destacadas en tu perfil funcionan como mini sitio: precios, preguntas frecuentes, testimonios, cómo comprar.

Lo que ya no recomiendo

  • Publicar Stories «para que el algoritmo vea que estás activo». Publica cuando tengas algo que decir.
  • Llenar de hashtags y geoetiquetas esperando alcance nuevo. En 2016 ayudaban; hoy el descubrimiento está en otro lado.
  • Medir solo vistas. Mide respuestas, clics al enlace y conversaciones que terminan en venta.

Un sistema simple para una marca pequeña

  • Lunes: algo útil (tip, dato, mini tutorial).
  • Miércoles: detrás de cámaras o el equipo.
  • Viernes: una pregunta o encuesta que invite a escribirte.
  • Siempre: cada mensaje directo se contesta rápido y, si es de un posible cliente, se registra en tu CRM.

Las redes atraen. Lo que pasa después del mensaje directo es lo que vende. Si esa parte se te está escapando, platiquemos.

Esta entrada nació en la primera versión de este blog. La reescribí y actualicé en octubre de 2026: lo que ya no aplicaba, lo digo; lo que cambió, lo corregí.

Fernando Martínez

Fernando Martínez es director de tecnología (CTO), programador desde 2008 y alguien que todavía cree que el marketing se mide en ventas, no en aplausos. Más sobre mí · Escríbeme


{ sigue leyendo }